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Mónica Cecilia

Académica, Ciencias de la Educación, Gobierno, Normatividad y Estrategia

 

 

“La diferencia es que las instituciones técnicas y tecnológicas pueden hacer especializaciones en lo propio de su área”  Guillermo Hoyos Gómez

 

La Fundación de Educación Superior San José es una institución tecnológica redefinida por ciclos que ha sido calificada por siete años a nivel técnico y tecnológico. Su rector, el  Dr. Guillermo Hoyos Gómez, lleva casi 35 años vinculado a la educación superior y ha desarrollado diversas tareas profesionales hasta obtener un doctorado en Educación Iberoamericana.

 

Él cree en un vínculo institucional que requiere dedicación y una formación para el servicio, donde los orientadores en educación superior que crean en el desarrollo y en la posibilidad de un mejor mañana para los jóvenes, son fundamentales para el país. Además explica la pertinencia y necesidad de los técnicos y tecnólogos en el sector productivo, y la importancia de los ciclos propedéuticos en la formación profesional.

 

En esta primera parte de la entrevista para Alianza Superior, Hoyos explica que la educación técnica y tecnológica frente a la educación universitaria tiene algunas instancias. Se ha creado por ley, desde años atrás (la Ley 30, la ley 115, la lay 1188, el decreto 1295 y demás) una tendencia a que exista una educación diferencial: la educación técnica profesional, la educación tecnológica y la educación profesional universitaria, en las cuales están las escuelas tecnológicas, las corporaciones universitarias y las universidades.

 

¿Cuál es la diferencia entre la formación técnica, tecnológica y profesional?

 

Las dos primeras están fundamentadas en el saber hacer, que es lo más importante, mientras que las otras conllevan todo el tema de generación de la investigación.  Ya las universidades permiten las especializaciones, los doctorados y las maestrías.

 

Realmente, la diferencia es que las instituciones técnicas y tecnológicas pueden hacer especializaciones en lo propio de su área; las instituciones universitarias, especializaciones y maestrías; y las universidades, doctorados. Es como la diferencia de escalones que existen en la educación del país.

 

¿Cómo se relacionan estos tipos de formación con la propedéutica?

 

Lo que se pretende ahora y que es muy importante, es la educación por ciclos propedéuticos, donde el estudiante pueda, a través de la propedéutica y la formación, continuar sus estudios e ingresar al mundo laboral, prestar sus servicios, ampliar sus conocimientos, regresar al módulo tecnológico, volver al mundo laboral, ingresar a la formación universitaria y así, fundamentar más.

 

He ahí la diferencia que existe entre estos muchachos, de la  técnica y la tecnológica, frente a un estudiante de pregrado, de primero a décimo, que nunca han tenido ese roce laboral. La diferencia es amplia, inmensa y yo creo que la educación en el país debe seguir por ese camino, pero además, con calidad.

 

¿Cuál es la importancia de la formación técnica y tecnológica para el sector productivo colombiano?

 

En este momento el sector productivo colombiano y la empresa se están acercando mucho más a las universidades y viceversa. Ahora estamos hablando con ellas, preguntándoles cuál es la pertinencia de sus necesidades; estamos acercando las empresas a las organizaciones académicas institucionales, tratando de formar profesionales acordes, insertando el conocimiento de los egresados a los planes curriculares para que estos sirvan muchísimo más en el campo laboral.

 

Lo importante, además, es que una vez sectorizado el país por regiones, podamos generar profesionales pertinentes para la región, porque en este momento todos los muchachos quieren ser profesionales citadinos y tener carreras citadinas. Es decir que todos quieren ser ingenieros de sistemas, electrónicos, industriales, administradores, contadores, pero resulta que el país necesita agrónomos, gente especializada en minería y cada vez que hablemos de cualquier sector -el cañero, el floricultor- abrimos unas posibilidades inmensas por regiones. No es lo mismo tener profesionales especializados y pertinentes para la región chocoana, que para la región de los llanos orientales o de las costas.

 

Hasta ahora, ¿cómo ha recibido el sector laboral a los egresados de la formación técnica y tecnológica?

 

Yo los invito a que miren un tema que maneja el Ministerio de Educación que se llama El Observatorio Laboral , el cual muestra cómo ha ido creciendo la educación técnica y tecnológica frente a las necesidades de la industria y de los sectores económicos del país, cómo ha ido creciendo la cantidad de profesionales en técnica y tecnológica que están recogiendo estas empresas frente a los profesionales de cualquier área del conocimiento. Yo creo que la mayoría de estudiantes técnicos y tecnológicos están ubicados en el sector industrial y hoy se requieren más porque los industriales, por ejemplo, en el área de las TICS, prefieren a aquellos que son hechos en el mundo del saber hacer, del “muestre cómo se hace y yo lo hago”, y creo que ahí están las estadísticas.

 

La industria y la empresa los están recogiendo muy bien, tan es así que yo creo que ahorita que el país está requiriendo más técnicos y tecnólogos, y más cuando se nos viene el TLC encima. Le dijimos al gobierno hace más de seis años que iba a ser difícil el manejo de ese tratado porque el país no tiene ni técnicos, ni tecnólogos. Entonces vamos a tener durante un tiempo una invasión de otros que van a cubrir las necesidades y nos va a costar trabajo con el tiempo volver a reubicar a nuestra gente. Pero hoy, creo que están muy bien posicionados.